Un extraterrestre amante del mundo del caballo

Siguiendo la línea de apariciones extrañas, desconocidas o a las que no sabemos qué explicación dar, de las muchas que ocurren en la provincia de Huelva, vale la pena mencionar, una en especial.

Era julio de 1982, el rejoneador Rafael Peralta se dirigía a Punta Umbría, donde le esperaba la familia, que se encontraba allí veraneando, después de haber toreado en la plaza La Línea de la Concepción.

La noche le cogió en el camino. A lo lejos, vislumbró unas luces que parpadeaban, que él achacó a alguien que estuviera parado en la carretera. Pero a medida que se acercaba al lugar, no se apreciaba que nada le hubiera ocurrido a ningún otro conductor. Sin embargo, en el momento que se encontró a menos de diez metros, descubrió que, lo que él intuyó como un automóvil, era “un ser, ante un objeto no identificado”.

El lugar concreto lo sitúa en la confluencia entre El Rompido y Punta Umbría, muy próximo al mar. Al bajarse del coche corriendo y acercarse al lugar, para verificar lo que había visto, Rafael Peralta se encontró de frente con ‘algo’ que describe como “un ser muy alto, de piernas separadas y que parecía no tener brazos. Vestido de metal y con una escafandra que emitía un sonido gutural”.

“Cuando me acerqué al escuchar el ruido le dije: ¿qué dices? Y desapareció”.

Al objeto se refiere como algo “muy brillante, más largo que ancho y algo redondeado por los extremos”.

Este, es otro de los muchos casos que se conocen en nuestra provincia vinculados a los fenómenos paranormales, que nunca dejan de sorprendernos.

En cualquier caso, Rafael Peralta, no tuvo miedo de los juicios sociales que se pudieran hacer sobre este tema, e hizo un recorrido por las televisiones del país, para contar lo ocurrido.

Fuente: Huelva sobrenatural (José Manuel García Bautista)

 
 
 
 
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